El gobierno de María José Catalá pone fin a la “barra libre” de apartamentos turísticos en Valencia
- Valencia se sitúa a la vanguardia con una de las normativas más restrictivas de España para ordenar los apartamentos turísticos
Marzo de 2026. Valencia. La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha destacado que la ciudad “se ha convertido en la primera que pone tope y ordena sus plazas turísticas”, tras la aprobación definitiva en el Pleno Municipal de la nueva regulación de apartamentos turísticos, una norma que marca un punto de inflexión en el modelo urbano de la ciudad.
Catalá ha asegurado que esta regulación “pone los pilares del modelo de ciudad que queremos construir: una ciudad pensada para vivir, donde la vivienda sea para los vecinos y no para la especulación”. En este sentido, ha remarcado que el objetivo del gobierno municipal es consolidar un modelo equilibrado que combine la actividad turística con la calidad de vida de los residentes, dejando atrás la etapa de descontrol vivida en los últimos años.
“Valencia no puede ser únicamente un destino de sol y playa orientado al turismo masivo low cost. Somos una gran ciudad europea con identidad propia, con barrios vivos y con un modelo urbano que debe proteger a quienes viven en ella”, ha subrayado la alcaldesa.
La nueva normativa, impulsada por el gobierno del Partido Popular, sitúa a Valencia entre las ciudades con la regulación más exigente en materia de alojamientos turísticos. El texto establece que las viviendas y apartamentos turísticos no podrán superar el 2% del parque total en cada barrio o distrito, garantizando así que el 98% del parque residencial se destine a vivienda habitual.
Además, se introduce un sistema de control basado en tres “candados” que actúan de manera simultánea. En primer lugar, el número total de plazas turísticas —incluyendo hoteles, apartamentos y viviendas de uso turístico— no podrá superar el 8% de la población empadronada en cada barrio o distrito. En segundo lugar, se fija el límite del 2% de viviendas destinadas a uso turístico. Y, en tercer lugar, se establece que solo un máximo del 15% de los locales en planta baja de cada manzana podrá destinarse a este tipo de actividad.
La normativa también endurece las condiciones de implantación de los apartamentos turísticos. Estos solo podrán ubicarse en plantas bajas o primeras alturas en edificios de uso mixto, nunca compartiendo rellano con viviendas residenciales, y deberán contar con acceso independiente desde la vía pública, además de requerir la autorización expresa de la comunidad de propietarios.
El concejal de Urbanismo y Vivienda, Juan Giner, ha defendido durante el pleno que se trata de “una norma clara, rigurosa y valiente, que marca un antes y un después en el modelo de ciudad de Valencia”. Giner ha insistido en que con esta regulación “se acaba definitivamente la barra libre de apartamentos turísticos” y se protege tanto al vecino como al comercio de proximidad.
“El centro de nuestras políticas vuelve a ser quien nunca debió dejar de serlo: el vecino. Apostamos por barrios habitados, con identidad, con comercio local y donde la vivienda deje de ser un activo especulativo para volver a ser un derecho”, ha afirmado el edil.
La alcaldesa ha puesto en valor el conjunto de medidas adoptadas por el actual equipo de gobierno desde el inicio del mandato para frenar el crecimiento desordenado del turismo. Entre ellas, ha destacado el incremento del 600% en las inspecciones realizadas, así como la moratoria aprobada en el primer año, que ha permitido suspender 363 expedientes y evitar la creación de cerca de 4.700 nuevas plazas turísticas.
Catalá ha contrapuesto estas actuaciones con la gestión del anterior gobierno municipal, al que ha calificado de “desgobierno cuyas consecuencias aún estamos corrigiendo”. Según ha señalado, el modelo anterior permitía situaciones como que hasta el 50% de las viviendas pudieran convertirse en apartamentos turísticos o que la totalidad de los bajos comerciales pudieran destinarse a este uso, favoreciendo la desaparición del comercio tradicional.
“Frente a ese modelo de desenfreno, este gobierno ha actuado con determinación para poner orden, proteger la vivienda y garantizar el equilibrio urbano”, ha afirmado.
Asimismo, la alcaldesa ha destacado que la nueva normativa no va en contra del turismo, sino que apuesta por un modelo más sostenible, ordenado y de mayor calidad. “Queremos un turismo compatible con la vida en los barrios, que genere oportunidades sin expulsar a los vecinos”, ha indicado.
Finalmente, Catalá ha calificado la aprobación de esta regulación como “un hito histórico” para la ciudad y ha reiterado que “el vecino es y seguirá siendo la prioridad absoluta del gobierno municipal”. “Hoy damos un paso decisivo hacia una Valencia más habitable, más equilibrada y con un modelo de futuro claro”, ha concluido.